Una vez escuché a mi mamá cantar algo así como "todo tiene su final" y me acordé prontito de aquella letra. Pierre fue mi primer amor. Fue algo increíble hasta que apareció la horrorosa de Mayte, fea y coqueta, es una perra. Yo pensaba entregarle todo a Pierre y me dejó llorando dos minutos antes de la puesta de sol; la más maravillosa puesta de sol que íbamos a ver. Yo tenía todo preparado cuando me dijo que lo esperase por ahí arribita, detrás del balcón, junto a la roca sólida del cerro, ahí justo había hecho su papi un bar precioso, con hamacas, enredaderas y todo a media luz. Era perfecto para mi primera vez.
Dos minutos antes de una puesta de sol soñada, yo estaba apoyado (y debo decir que estaba con un buzo azul, sin ropa interior, un BBD blanco con la bandera de francia bordada en el pecho, a la altura de mi corazón, me había dejado el cabello suelto y me puse una vincha inca, bravazo todo) en la baranda que daba al mar, sobresalía como un muelle sin patas, nadie podía verte desde aquí. Entonces sentí una luz que calentaba mi espalda. Es el amor, pensé. Que rico Pierre, grité con todas mis fuerzas, volteé y eran los hermanos mayores con sus amigos y Pierre muy al medio de todos, cagándose de risa y gritaban: "cabro", "marica", "rosquete". Qué hice? que más sino ponerme a llorar y gritando, ¡Tu fuiste el que me tocaste las piernas!.
Orreguá verano. orreguá mis sueños de Paris, orreguá perro de mierda. Te odio.